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Enterrado en México un narcotraficante en un ataúd de oro y diamantes

Marzo 27th, 2010 | Sin comentarios | Posteado en Curiosidades

El ‘capo’ controlaba un área clave de entrada de droga en EE UU

Sucedió en Ciudad Juárez, en la frontera de México con Estados Unidos, y es tan real como la vida misma: Beltrán Bojórquez, un conocido capo mafioso de la zona, muerto en enfrentamiento con el Ejército en días pasados, fue enterrado el lunes dentro de un ataúd ornamentado de oro macizo y diamantes. Treinta de esta piedras preciosas configuraban el crucifijo. La familia Bojórquez, pese a ser investigada estos días por la Policía, hizo un desafío y enseñó sin ningún tipo de pudor sus poderes económicos.

El fuerte operativo montado en México desde hace un mes, tras la accidental muerte del cardenal de Guadalajara, Juan Jesús Posada, en un. tiroteo cruzado entre narcos, esta provocando que casi a diario la Policía o el Ejército entre a fuego abierto contra bandas de traficantes. En uno de estos enfrentamiento, ocurrido el pasado fin de semana en el Estado de Chihuahua, murieron cuatro narcos y el jefe de la banda, Beltrán Bojórquez.La familia Bojórquez organizó un majestuoso funeral de cuerpo presente en el que no faltaron un gigantesco retrato al óleo del fallecido, velas perfumadas importadas de Estados Unidos y un féretro faraónico ornamentado con piezas de oro y diamantes.

Bojórquez era el capo mafioso de un minúsculo poblado de Chihuahua que responde al nombre de Villa Ahumada. Pero el poder a este poblado no se lo da el centenar de familias que allí viven sino su localización estratégica, ya que se encuentra próximo a la frontera de Ciudad Juárez con El Paso (Tejas), uno de los pasillos de entrada de la droga a Estados Unidos.

El fallecido no figuraba en las listas de los principales capos mafiosos del país ni pertenecía a ninguno de los cinco cárteles que operan en territorio mexicano, pero era un bandido muy conocido: fue enterrado como lo hacían con los grandes mafiosos en Chicago, rodeado de gente armada hasta los dientes.

Fuente FERNANDO ORGAMBIDES – México – 01/07/1993 / El País

Murió Peter Graves, el actor de Mision Imposible

Marzo 16th, 2010 | Sin comentarios | Posteado en Noticias

Célebre por su papel de Jim Phelps en la serie televisiva Misión: imposible, falleció ayer, a los 83 años, en su casa en California;

LOS ANGELES, 15 (ANSA) – El actor estadounidense Peter Graves, célebre por su papel de Jim Phelps en la serie de televisión Misión: Imposible, falleció ayer en su casa en California, según informaron fuentes locales.

Según la policía, Graves murió a los 83 años, en su casa de Pacific Palisades, al oeste de Los Angeles, por “causas naturales”. Acababa de regresar de un desayuno en la calle con su esposa e hijos y cayó al piso antes de entrar a su casa, contó a la prensa la publicista Sandy Brokaw. Según dijo, una de las hijas del actor le aplicó la técnica de reanimación cardiopulmonar pero no tuvo éxito. El médico de la familia Graves visitó la vivienda y consideró que sufrió un infarto.

Nacido en Minneápolis (Minnesota), como Peter Aurness, Graves recibió un Globo de Oro en 1971 como mejor actor dramático de televisión por su papel en Misión: Imposible, serie que protagonizó durante seis temporadas.

Graves adoptó el apellido de su abuelo para evitar confusiones con su hermano mayor, James Arness (que le había quitado la letra u al apellido familiar).

Aunque Graves nunca alcanzó el estrellato que disfrutó su hermano mayor, James, por su interpretación del alguacil Matt Dillon en el programa Gunsmoke, sí desempeñó algunos papeles memorables tanto en el cine como en la televisión. Ofreció una interpretación inolvidable al comienzo de su carrera como el traicionero espía nazi en el drama de prisioneros de guerra Stalag 17, de Billy Wilder, estrenada en 1953.

También satirizó hábilmente su imagen de hombre recto cuando representó al incompetente piloto Clarence Oveur en Airplane!, la comedia de 1980 sobre desastres aéreos.

Graves actuó en decenas de películas y un puñado de series de televisión durante una carrera que abarcó casi 60 años.

La imagen de autoridad y confianza que proyectaba lo convirtió en un favorito de las empresas para hacer anuncios comerciales en la última etapa de su vida, y con frecuencia había gente que le pedía que se postulara a algún puesto político.

“Tenía esta calidad personal que lo hacía parecer un hombre de Estado”, dijo Brokaw. “La gente siempre lo alentaba a que se postulara a un cargo público. Pero el decía: ´Me gusta actuar. Me gusta estar con actores´”.

Misión: imposible fue transmitida en la cadena CBS de 1967 a 1973 y tuvo una segunda época en la televisora ABC de 1988 a 1990, en la que Graves fue el único actor que volvió del elenco original.

Graves consideraba que el éxito del programa se debía a que los guiones habían sido escritos de forma muy inteligente.”Te hacían pensar un poco y te mantenían al borde de tu asiento porque nunca sabías que iba a ocurrir después”, dijo alguna vez.

También interpretó papeles en cintas como The Long Gray Line de John Ford y The Night of the Hunter de Charles Laughton, así como The Court-Martial of Billy Mitchell , Texas Across the River y The Ballad of Josie.

En 1950 se casó con Joan Endress. Tuvieron tres hijas, Kelly Jean, Claudia King y Amanda Lee, y seis nietos.

Graves consideraba que el hecho de que su matrimonio hubiera durado más de 50 años se debía al hecho de que la pareja fue criada en la región centro norte del país.

“Hollywood o Nueva York pueden ser sitios muy frívolos y peligrosos para vivir, pero creo que los buenos cimientos que recibimos en la ética de la región centro-norte nos ayudaron toda nuestra vida”, señaló en una entrevista.

Agencias AP y DPA / La Nación

Bajo el Objetivo: “La tétrica historia de los cadáveres…”

Febrero 11th, 2010 | Sin comentarios | Posteado en Historia, Historias

Hoy en Bajo el Objetivo: La tétrica historia de los cadáveres en la medicina

Hoy en día si una persona quiere ser médico acude a la facultad de medicina, donde se prepara y estudia libremente sin importar su sexo, raza o religión. Realizan autopsias sin ser perseguidos por la ley cuyos cuerpos han sido donados en vida de forma libre y voluntaria, bien porque antes de fallecer la persona lo ha declarado a través de un documento o bien porque la familia del fallecido así lo ha deseado.

Hoy en día además existen muñecos anatómicos que simulan la anatomía humana. Estos muñecos se encuentran en escuelas, institutos, centros médicos… Los estudiantes de medicina, médicos, enfermeras, auxiliares de enfermería, etc. Le deben mucho a sus antecesores del siglo XIX, ya que gracias a ellos hoy en día la medicina puede seguir avanzando y evolucionando.

La medicina nunca fue un camino de rosas. Sólo podían estudiar medicina las personas más destacadas y de una determinada posición social. Los cadáveres escaseaban y la medicina apenas podía avanzar.

Imagino, querido lector, que esto habrá suscitado su interés y estará preguntándose de dónde sacaban los médicos de aquella época los cadáveres para estudiar medicina ¿Cómo era posible que hubiera tan poco conocimiento en aquella época? ¿Existían realmente los ladrones de cadáveres?

No se angustie, todas estas preguntas y algunas más que se han quedado en el tintero serán respondidas una por una en este reportaje titulado: Bajo el Objetivo: “La tétrica historia de los cadáveres en la medicina”.

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Un doctor examinando a una paciente mientras sus estudiantes de medicina le observan.

El Londres victoriano. Siglo XIX.

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La catedral de San Pablo en Londres.

Hoy en día vivimos bien. Y créanme cuando se lo digo. Nuestras calles están en menor o mayor medida limpias. Existe un sistema de alcantarillo y redes de túneles que impiden que nuestros restos orgánicos floten por la ciudad. Las enfermedades de trasmisión sexual están controladas o al menos existen medios que impiden que nos contagiemos. El agua que bebemos es potable y libre de enfermedades. Si estamos enfermos podemos acudir a un centro médico para que nos atiendan, con la seguridad de que lo harán todo lo que puedan por curarnos. Nuestra media de vida ronda los noventa años cuando muramos tenemos la tranquilidad de que nuestro cuerpo descansara en paz en tierra sagrada sin temor a que un “resucitador” o “ladrón de cuerpos” nos saque de nuestro ataúd y acabemos sin saberlo sobre una mesa de madera para ser examinados por un grupo de estudiantes de medicina.

Hace tres siglos la vida en Londres no era así ni mucho menos como hoy en día la conocemos. Les cito esta ciudad porque será el primer lugar en el que haremos nuestra parada para conocer cómo era por aquel entonces la vida de nuestros antepasados.

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La tasa de mortalidad en el siglo XIX era muy elevada.

En el siglo XIX la esperanza de vida de un londinense de clase media era de treinta y cuatro años. La falta de higiene, las enfermedades por trasmisión sexual, el hambre, el alcohol, los secuestros, los asesinatos y la falta de conocimientos en el mundo de la medicina hacía estragos en la población.

La muerte en aquella época era tratada de forma muy distinta. La gente estaba conciencia de que había nacido para morir más temprano que tarde.

En el Londres victoriano la superpoblación iba en aumento. Las personas que carecían de recursos económicos viajaban a Londres, que por aquel entonces era la tierra prometida en busca de un futuro mejor ya fuese para sí mismo o para su familia. El problema era que en cuanto llegaban sus sueños se hacían añicos, ya que tan ansiada tierra no era ni mucho menos mejor que lo que habían dejado atrás.

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“Se han ido” 1877 del pintor ingles Frank Holl.

La muerte y los ladrones de cadáveres.

La muerte estaba por todas partes: en cada esquina, en cada casa, en cada rincón de cualquier taberna.La muerte hacía verdaderos estragos entre la población londinense. Por lo que los cementerios estaban saturados. Tal era el número de cadáveres en descomposición que los cuerpos de estas personas eran enterrados a pocos metros de profundidad.

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El número de cuerpos era tal que se enterraban a los difuntos a tan sólo quince centímetros del suelo.

Las condiciones eran lamentables. La falta de espacio y madera para los ataúdes provocó que los cementerios fueran un semillero de enfermedades y un buen negocio para los ladrones de cadáveres.

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Dos ladrones de cadáveres.

Los ladrones de cadáveres eran personas sin escrúpulos. Solían colarse en los cementerios para desenterrar los cuerpos sin vida de las personas fallecidas y así poder vendérselos a las escuelas de medicina.

Estos criminales hicieron un buen negocio en el mercado negro, ya que muchos médicos y estudiantes se veían obligados a adquirir estos cuerpos de forma ilegal para poder ampliar así sus conocimientos en un campo que aún estaba muy poco desarrollado.

Para muchos el mercado negro de cadáveres de aquella época se convirtió en una autentica pesadilla. Muchos cementerios tuvieron que tomar medidas drásticas y crear verdaderas fortalezas bajo tierra para que así los muertos pudieran descansar en paz, pero claro, no todo el mundo podía permitirse esta clase de enterramientos.

Uno de estos cementerios fue el “West Norwood Cemetery” situado a las afueras de Londres. Fue inaugurado en 1837 y se creó con el fin de proteger a los difuntos del posible pillaje por parte de los “ladrones de cadáveres”.

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Mausoleo del comerciante griego Panayis Athanase Vagliano (1814-1902). Sus restos mortales descansan en paz en el West Norwood Cemetery.

Para un londinense de clase media, la ascensión social lo era todo. Y claro puestos a llevar una buena vida, lo mejor era irse al otro mundo de la misma manera. Solamente había un problema, y bastante preocupante ademas: tu cuerpo podría acabar sobra la mesa de autopsias en alguna de las veintiuna facultades de medicina que existían en aquella época en Londres.

A pesar de que muchos cementerios levantaron muros para proteger a sus muertos y contrataron guardias de seguridad para vigilar a los muertos y que no se colaran los ladrones de cuerpos, el mercado negro siguió en pleno auge durante mucho tiempo.

La justicia desea complacer a ambas partes: por un lado comprendía que el robo de cadáveres era un problema muy serio y por otro lado deseaba apoyar los avances de la medicina de aquella época. Por lo que la justicia siempre se encontraba entre la espada y la pared.

A pesar de que la ley penaba el robo de cadáveres, se habían levantado muros para proteger el descanso eterno de los difuntos y algunos cementerios disponían de guardianes, siempre había personas sin escrúpulos que daban el chivatazo a los ladrones y acudían ayudados por los guardias de las iglesias para robar el cuerpo de una persona que la noche anterior o ese mismo día por la mañana había sido enterrada. Claro, cierta información no era gratis y siempre conllevaba un precio, ya que si te pillaban infligiendo la ley acabarías siendo ahorcado y tu cuerpo sería donado a la ciencia. Aún así había personas que aceptaban el riesgo ya que el beneficio que les reportaba esta clase de “trabajo tan sucio” resultaba ser el que más beneficios económicos les reportaba.

La medicina y los cadáveres.

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La lección de anatomía del Dr. Nicolaes Tulp (Anatomische les van Dr. Nicolaes Tulp) del pintor holandés Rembrandt, 1632.

Como ya he citado anteriormente, Londres poseía una veintena de facultades medicas. Dichas aulas de estudio necesitaban alrededor de unos mil cadáveres al año para satisfacer la demanda de alumnos que querían ser médicos. El problema era que no tenían suficientes cuerpos para todos. El robo de cadáveres era un delito que se pagaba con la muerte. Y la única forma de que las facultades obtuvieran cadáveres legales era por medio de las cárceles de la ciudad. Cuando un preso era ejecutado, su cuerpo se enviaba a la escuela de medicina. La falta y necesidad de cadáveres provocó el nacimiento de “mercado negro”. Muchas facultades se vieron obligadas a contratar los servicios de los“resucitadores” o “ladrones de cuerpos”.

Un cuerpo es sagrado y por la tanto debe de estar intacto.

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El cuerpo humano en el siglo XIX era sagrado

La creencia de muchos de que el cuerpo es algo sagrado y por la tanto debe de permanecer intacto tras su muerte sigue existiendo hoy en día. En el siglo XIX creían que un cuerpo tenía que estar intacto para que su alma entrara en el paraíso. Hoy en día, aunque esa creencia es menor medida la medicina se enfrenta a otro problema aún igual de grave, la donación de órganos tras la muerte de una persona.

La última morada: “West Norwood Cemetery”. Todo un lujo donde poder descansar eternamente en el siglo XIX.

El “West Norwood Cemetery” era el lugar perfecto para que tus restos pudieran descansar en paz. Sólo había un pequeño inconveniente, el dinero. No todos los londinenses podían tener el enterramiento que ellos hubieran podido desear, pero las personas de la elite que si que podían permitírselo eran enterrados de forma segura bajo la capilla del “West Norwood Cemetery”, la cual por cierto no es de acceso público.

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“West Norwood Cemetery”, el cementerio más exclusivo de Londres en el siglo XIX.

La capilla del “West Norwood Cemetery” resulto parcialmente destruida durante la Segunda Guerra Mundial, por lo que las catacumbas tuvieron que ser selladas.

Dichas catacumbas se encuentran situadas a cuatro metros y medio por debajo de la capilla, la cual alberga un total de novecientos setenta y dos cadáveres.

La forma de agrupar a tantas personas en un mismo lugar era la siguiente: los constructores de la época observaron como la abejas construían sus panales, así que decidieron seguir el mismo proceso que ellas construyendo nichos para meter los cadáveres y así ahorrar el máximo espacio posible.

Además de las zonas de almacenamiento en forma de panal, el cementerio de “West Norwood Cemetery” disponía también de catorce tumbas privadas llamadas loculi. Donde los ataúdes se apilaban sobre estantes.

Como los ataúdes eran muy pesados debido a las ornamentaciones la única forma de bajarlos a las catacumbas era utilizando la conocida tecnología funeraria, la perla de la época victoriana un catafalco hidráulico.

Un catafalco hidráulico es un gato grande que se usaba para bajar el ataúd del difunto. Este proceso era completamente silencioso. El ataúd descansaba sobre la plataforma del catafalco y cuando la ceremonia terminaba, el ataúd iba descendiendo poco a poco hasta desaparecer por completo de la vista de sus seres queridos.
Cuando el ataúd llegaba a la catacumba, era bajado de la plataforma y se le transportaba en un carro hasta la celda donde descansaría por toda la eternidad.

Sin embargo, otras personas de la época eligieron un descanso eterno algo diferente. Pues su ataúd se encuentra bajo un triple armazón seguros de que su cuerpo no acabaría en ninguna clase de anatomía forense.

Todas estas medidas de seguridad se llevaron a cabo, para proteger la integridad de los cuerpos, ya que el robo de cadáveres era el trabajo mejor pagado. Un ladrón podía llegar a ganar por un solo cuerpo en buen estado una cantidad veinte veces mayor que la de un trabajador normal. De ahí que el mercado negro fuera tan prolífico en aquella época.

Pero ¿Cómo conseguían los ladrones de cadáveres extraer un cuerpo que ya había sido enterrado?

Como ya hemos dicho, esta gente no tenía ninguna clase de reparo o escrúpulos a la hora de desenterrar a una persona. La técnica que usaban eran la siguiente.

Solían utilizar un trozo de madera para cavar en la tierra, sin hacer demasiado ruido. Solían trabajar muy deprisa. Como los cuerpos eran enterrados a poca profundidad enseguida llegaban al nivel del ataúd.

Una vez hecho esto, los ladrones, rompían el ataúd por el lado de la cabeza, de esta forma se ahorraban mucho tiempo y esfuerzo, al no tener que quitar toda la tierra de encima. Alrededor del cuello del difunto le colocaban un nudo corredizo y tiraban de el para sacarlo de su tumba.

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Un ladrón de cadáveres en un cementerio .

Los cuerpos más frescos.

Muy pronto los ladrones de cadáveres no se conformaron sólo con entregar cuerpos desenterrados, por lo que iniciaron un nuevo negocio en el mercado negro, el asesinato de seres humanos para su posterior venta a las facultades de medicina.

Una banda muy famosa en Londres dedicada al comercio de la venta de cadáveres, decidió ir más allá y no conformarse sólo con lo que ganaban vendiendo los cuerpos de los difuntos desenterrados. Estos desalmados suministraban una dosis letal de láudano (Preparación compuesta de vino blanco, opio, azafrán y otras sustancias).

Dos de los miembros de la banda fueron detenidos, juzgados y ejecutados cuando intentaron vender el cadáver de un joven al que habían asesinado y que era muy conocido en la zona.

Tras conocerse la noticia del asesinato de dicho joven la opinión pública comenzó a exigir justicia. Y este acto y asesinato marcaría así el final de comercio de cadáveres robados en Londres.

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El láudano en una dosis elevada puede ser letal.

La ley 1832

En el año 1832 se aprobó una nueva ley en la que permitían a las facultades médicas hacerse con los cadáveres de forma legal. Las escuelas recibieron así los cuerpos sin vida de 3.700 personas al año. Pero ¿De dónde sacaban a tantas personas?

La repuesta es sencilla, de los asilos de Londres.

Como nadie quería hacerse cargo de las personas que morían allí, bien por motivos económicos o bien porque la persona que había muerto estaba sola en esta vida la ciencia pensó que la mejor forma de poder ayudar era aprovechando esos cuerpos que nadie iba a reclamar. De esta forma, el mercado negro llego a su fin y los difuntos de los cementerios pudieron descansar en paz por toda la eternidad.

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Los científicos y médicos del siglo XIX acogieron de buen grado la nueva ley aprobada en 1832, que les permitía hacerse con los cadáveres de lo asilos de Londres para la investigación y el desarrollo de la ciencia.

Creame si le digo, apreciado lector, que Londres a pesar de todo no sufrió tanto como la ciudad de Edimburgo (Escocia). Dejando atrás la ciudad londinense les introduciré de lleno en la situación que vivían en aquella época los escoceses, pues ellos también padecieron el famoso mal del “robo de cadáveres”

La leyenda negra de Edimburgo.

Edimburgo no siempre fue una ciudad fácil.Su edificación siempre dio muchos problemas. El problema del espacio llevo a sus habitantes a construir dos ciudades en un mismo lugar. Una de ellas bajo tierra. Las personas más pobres fueron “enterradas en vida” bajo la nueva ciudad, convirtiendo así los barrios bajos y sótanos en una ciudad abandonada al pecado, la lujuria, el juego y todo tipo de calamidades.

Algunos datos históricos sugieren que en aquella era una ciudad sin ley. Se abrieron burdeles y tabernas donde se escondían ladrones, prostitutas, convictos, asesinos…

Aquella vieja ciudad enterrada era tan peligrosa que ningún ciudadanos decente pisaba por allí. Y la policía mucho menos, ni tan si quiera se atrevían a poner un solo pie en aquel terrible lugar. Por lo que imagínense lo que allí se podrían encontrar. Por desgracia, algunas personas se veían obligada a vivir allí.

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Edimburgo posee dos ciudades. Una de ellas bajo tierra.

En 1820, la pareja formada por William Burke y William Hare se adentraron en el negocio del robo de cadáveres.

Por aquel entonces en Edimburgo, la medicina prosperaba en “South Beach”, donde los mejores estudiantes de medicina iban allí a estudiar. Sólo que había un problema y es que el negocio de la medicina exigía que los cuerpos de las personas fallecidas estuvieran frescos para su posterior autopsia y estudio.

Al igual que sucedía en Londres, los estudiantes de medicina podían realizar la autopsia a los criminales ejecutados en Edimburgo. El problema era que no había suficientes cadáveres para todos los estudiantes. El mayor número de criminales sin ajusticiar se encontraba en los bajos fondos de Edimburgo.

Burke y Hare encontraron la forma de hacerse con un buen numero de cadáveres y venderlos a las escuelas de medicina de aquella época.

Comenzaron a asesinar a viajeros anónimos y prostitutas. Cómo eran personas desconocidas, nadie las echaría en falta.

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Dos retratos de la época divulgados de los famosos asesinos.

Pero ¿Cómo las mataban y como las transportaban sin ser vistos?

Burke y su socio pensaron que si el cuerpo presentaba algún tipo de herida, no les pagarían por el “producto” e irían inmediatamente a la cárcel donde serían juzgados y ejecutados, por lo que idearon la forma de matar a sus víctimas sin levantar sospecha. Sujetaban el cuerpo de su víctima con fuera, mientras uno de ellos le tapaba la boca y la nariz impidiendo que así pudiera respirar. Las víctimas morían asfixiadas en pocos minutos.

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Ilustración que muestra a William Burke y William Hare asesinando a una prostituta.

Después introducían el cuerpo de la víctima en un barril lleno de serrín y alcohol para que éste no se deteriorase.

Algunos historiadores afirman que los cuerpos de las personas asesinadas por Burke y Hare eran almacenados en los sótanos de “South Beach”. Las bajas temperaturas del lugar eran propicias para la conservación de los cuerpos. Además, como estaba cerca de la universidad, estos eran fáciles de transportar.

William Burke y William Hare mataron a un total de dieciséis personas. Les descubrieron cuando intentaron vender el cuerpo de una prostituta que era muy conocida por los estudiantes de aquella época.

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El día 28 de Enero de 1829 en “The Lawnmarket”, Willian Burke fue ejecutado delante de 25.000 personas. Su cuerpo fue expuesto completamente desnudo durante una hora tras su muerte.

Cuando la policía detuvo a Willian Hare le propuso un trato al descubrir que no sacarían nada en claro de él tras varias horas de interrogatorio. Le dijeron que si delataba a su compañero él quedaría libre de todo cargo, y así fue como William Burke fue acusado y sentenciado. Su ejecución fue llevada a cabo el día 28 de Enero de 1829. Su piel sirvió para forrar un libro de medicina. Sus huesos fueron expuestos en el hall de la facultad de medicina donde se le practicó la autopsia.

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[b]Fotografía del esqueleto de Willian Burke. [/b]

Muchos de ustedes pesaran que esta clase de situaciones sólo se daban en el Reino Unido, pero lamento informarle, querido lector, de que no es así. Damos un pequeño salto y cruzamos todo un océano para posarnos sobre el estado de Ohio (Estados Unidos) donde la situación era muy similar y un tanto peculiar.

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Estudiantes de la primera escuela de medicina de los Estados Unidos posando junto a un cadáver. En tono de humor los estudiantes escribieron “Jack el destripador”. La foto fue tomada en 1891 (Siglo XIX).

“Los alumnos no deberán divulgar los secretos de la sala de disección o perderán el privilegio de acceder a ella”. Esta frase se escuchó por primera vez en un claustro de la Facultad de Medicina de Ohio en 1849. Pero esta advertencia no fue la única que durante mucho tiempo rondó por las aulas y que llegó a centenares de alumnos.

Al igual que sucedía en Europa, las facultades de medicina se encontraban frente a un grave problema, no había suficientes cuerpos para atender la demanda que el cuerpo estudiantil requería para sus prácticas.

Muchas universidades se vieron obligadas a contratar los servicios de los“resucitadores” o “ladrones de cadáveres”, y al igual que sucedía en Europa, muchos médicos y facultades se vieron obligados a infringir la ley por el bien de la ciencia.

Sabemos que en las escuelas facultativas de Estados Unidos los estudiantes tenían prohibido hablar de lo que se veía de puertas para dentro. Si alguien se iba de la lengua era expulsado inmediatamente y su formación académica quedaba invalidada.

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Estudiantes de medicina examinando el cuerpo sin vida de un hombre de color.

Tu propio padre en una sala de autopsias.

El estudiante de medicina John Harrison, de la facultad de Ohio, no podía creerse lo que sus ojos le estaban mostrando. En 1878 descubrió que sobre la mesa para realizar autopsias se encontraba el cuerpo sin vida de su padre, el mismo cuerpo que días antes él había enterrado. El grito que emitió el muchacho rompió el silencio del aula.

Como sucedía en Europa, los médicos norteamericanos pidieron a su gobierno que fuera más flexible con la leyes para que favorecieran a las facultades de medicina donando los cuerpos de aquellas personas que nadie quería y que habían fallecido en hospitales, pero aquellas peticiones parecían caer siempre en saco roto.

Algunos estudiantes de medicina, para costearse sus estudios, solían sobrepasar los límites de la ley convirtiéndose ellos mismos en resucitadores. El cuerpo en buen estado de una persona solía venderse en torno a unos 15 dolares (unos 10 € de nuestra época). Aunque ahora esa cantidad de dinero sería una miseria, en aquella época era una autentica fortuna.

El robo de cadáveres en los cementerios afroamericanos.

EL 79% de los cadáveres diseccionados en las facultades de medicina pertenecían a afroamericanos. En 1882, en Filadelfia, se desarticuló una banda de ladrones de cadáveres que se dedicaba a robar en los cementerios de personas afroamericanas para vender sus cuerpos a las facultades de medicina. La ley tampoco parecía favorecer mucho a las personas de color, pues incluso cuando las universidades trabajaban conforme a la ley, más de dos tercios de las personas que pasaban por la sala de autopsias eran personas de color. Estos datos fueron facilitados por el catedrático John Harley Warner.

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Las mujeres debían comportarse como los demás estudiantes.

Las mujeres y la medicina.

Poco a poco las mujeres fueron abriéndose paso en el mundo moderno. Algunas facultades ya abrían sus puertas a nuevas estudiantes. A pesar de que las disecciones eran un tanto truculentas, muchas mujeres tenía que comprometerse y actuar de forma natural como el resto de alumnos.

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Un estudiante de medicina posando con un cadáver.

La fotografía y los estudiantes de medicina.

Muchos estudiantes de medicina solían posar junto a los cadáveres. Este tipo de fotografías solían ser enviadas como tarjetas de felicitación por Pascua o por Navidades. Algunos estudiantes solían poner en el pie de las fotografiás ciertas frases con humor negro y un tanto macabro.

Para finalizar, me gustaría decir que ha sido todo un placer para mí navegar por los anales de la historia. Desde luego la medina ha evolucionando bastante y debemos estar muy agradecidos a todas aquellas personas que lo hicieron posible. Espero que este reportaje les haya servido para conocer un poco más nuestro pasado y abrir nuevas puertas a un futuro aún más prometedor.

Nos vemos en el próximo Bajo el objetivo con un nuevo trabajo titulado Bajo el objetivo: “La estación fantasma de Chamberí”.

Este reportaje ha sido escrito por: Akasha Valentine http://www.akashavalentine. com © 2010.
Las fuentes empleadas para escribir este reportaje han sido las siguientes:

http://culturaysalud.wordpress.com/ http://sobrefotos.com/http://letras-uru … gital.com/ http://en.wikipedia.org/ http://sandraana.wordpress.com http://divaganbrujeando.blogspot.com/ht … liurex.es/ http://www.citv.com.
http://www.edinburgh-royalmile.com/ Documental Canal Historial, http://www.edinburgh-royalmile.com.

Fuente: Akasha_Valentine (¡Mis agradecimientos a Akasha!)

Fallece a los 80 años la actriz Jean Simmons

Enero 23rd, 2010 | Sin comentarios | Posteado en Noticias

Ganó dos Globos de Oro por la serie de ‘El pájaro espino’ y fue candidata a los Oscar por sus trabajos en ‘Hamlet’ y ‘Con los ojos cerrados’

La actriz británica Jean Simmons, candidata dos veces a los premios Oscar por sus papeles en Hamlet (1948) y Con los ojos cerrados (1969), ha muerto hoy a los 80 años en su hogar de Santa Mónica (California), según informa el diario Los Angeles Times. La protagonista de títulos como Ellos y ellas (1955), El fuego y la palabra (1960) y Espartaco (1960) sufría cáncer de pulmón, según ha explicado la agente de la intérprete, Judy Page.


Jean Simmons, en una fotografía de archivo

La última aparición en el cine de Simmons, ganadora de dos Globos de Oro y un premio Emmy por su actuación en la miniserie de la década de 1980 El pájaro espino, fue el año pasado en el filme Shadows in the Sun, de David Rocksavage.

Simmons, según detalla el rotativo, llamó la atención de un cazatalentos en una clase de baile con tan sólo 14 años y filmó siete películas antes de captar la atención de la industria gracias a su papel en Cadenas rotas, la adaptación de la novela de Charles Dickens que dirigió David Lean en 1946.

En Hamlet compartió protagonismo con Lawrence Olivier y el filme le deparó su primera candidatura al Oscar, en la categoría de mejor actriz de reparto. Su segunda candidatura llegó más de 20 años después, por su papel de esposa alcohólica en Con los ojos cerrados, esta vez como actriz principal.

Extensa filmografía

Simmons nació en Londres el 31 de enero de 1929. Tras iniciarse la Segunda Guerra Mundial se trasladó a la ciudad de Somerset y, a su vuelta, en 1941, ingresó en la escuela de danza de Aida Foster. Obtuvo el título de danza en 1945 y recibió clases de arte dramático de Sir Laurence Olivier, obteniendo su primer papel en el filme Give us the moon, de 1944, película para la que fue elegida entre 200 candidatas.

Su primer trabajo interpretativo como protagonista fue en la obra de teatro Uncle Silas, de 1946, y seis años después fue contratada por Hollywood En ese tiempo tuvo gran éxito en 1949 con el film Ofelia, interpretación por la que fue premiada en el Festival de Venecia de ese año. No obstante, las dos primeras películas por las que dio el salto a la popularidad fueron La laguna azul y Cadenas rotas.

Los años 50 le aportaron sus mayores éxitos, de los que destacaron los conseguidos con los filmes La túnica sagrada, de 1953, Sinuhé el egipcio y Desirée, aunque más tarde también destacó en El fuego y la palabra. La superproducción de Stanley Kubrick Espartaco la consagró definitivamente a la fama.

Destacan igualmente sus interpretaciones en películas como Adán y ella, de 1949, Extraño suceso, de 1950, o Cara de ángel, de 1953. Este último año fue especialmente prolífico para la actriz, pues rodó también La reina virgen junto al actor Stewart Granger, con el que se había casado tres años antes, y La actriz.

En Pasos en la niebla demostró una vez más su versatilidad al desempeñar el rol de mala de la película, filme al que siguen otros de gran éxito como Horizontes de grandeza, dirigida por William Wyler en 1958, o Esta tierra es mía, interpretada junto a Rock Hudson en 1959, pasando por la comedia Ellos y ellas, de 1955. a culminación de su carrera dramática se produjo con su interpretación en El fuego y la palabra, de 1959. Con su trabajo en Espartaco confirmó su presencia entre las grandes estrellas de Hollywood. Al año siguiente cambió los excesos dramáticos para respirar los de la deliciosa comedia Página en blanco, que rodó junto a Cary Grant.

Poco más cabe destacar de la década de los sesenta, en cuyos principios obtuvo su divorcio y contrajo nuevas nupcias con el director Richard Brooks, si no es mencionar uno de sus mejores trabajos en Vivir en la cumbre, de 1965, además de su intervención en Con los ojos cerrados,de 1969, que le supuso la candidatura al Oscar.

Fuente El País

Murió Miep Gies, la mujer que escondió a Anna Frank y a su familia

Enero 13th, 2010 | Sin comentarios | Posteado en Noticias

A los 100 años / Dedicó su vida a promover la memoria del Holocausto

Miep Gies les llevó alimentos durante dos años y rescató el diario de la adolescente

AMSTERDAM.- La última sobreviviente del grupo que ayudó a Anna Frank y a su familia a esconderse de los nazis en Amsterdam, durante la Segunda Guerra Mundial, murió anteayer, a los 100 años.

Miep Gies, ex secretaria nacida en Austria, formó parte del grupo de no judíos que facilitaron víveres y ayuda a la familia Frank en un escondite de una casa de Amsterdam, entre julio de 1942 y agosto de 1944, cuando las SS nazis los descubrieron. También ella rescató y conservó el diario de Anna, que desde su primera publicación, en 1947, fue traducido a más de 60 idiomas, llevado al cine y al teatro, y sigue siendo uno de títulos más vendidos de la historia.

Gies falleció de una herida en el cuello sufrida durante una caída en su casa poco antes de Navidad, en la ciudad holandesa de Hoorn, según comunicó la vocera del Museo de Anna Frank, Annemarie Bekker.

“Yo no soy una heroína”, afirmó Miep Gies, en un comunicado, cuando cumplió 100 años, el 15 de febrero de 2009. “Solamente hice lo que pude para ayudar”, agregó.

Hermine (Miep) Gies-Santrouschitz, nacida en Austria, fue enviada a Holanda en 1920, en el marco de un programa de ayuda a los niños debilitados por la desnutrición y por la tuberculosis, después de la Primera Guerra Mundial. Comenzó a trabajar como oficinista en una fábrica textil, pero perdió su trabajo en 1933, cuando se profundizaba la crisis.

Ese mismo año, comenzó a trabajar en la fábrica de Otto Frank, el padre de Anna, que vendía pectina (un producto usado en las industrias alimentaria y farmacéutica) en Amsterdam. Tras negarse a sumarse a una organización nazi, Gies evitó ser deportada a Austria al casarse con su novio holandés, Jan, en 1941. Ella y su marido se hicieron amigos de la familia de su jefe.

A principios de 1942, cuando la situación de los judíos en Holanda, ocupada por las tropas de la Alemania nazi, se hacía cada vez más difícil, Otto Frank le preguntó si ella aceptaría ayudarlo a esconderse con su familia.

“Hay intercambios de miradas que sólo se producen una o dos veces en la vida. Esa fue una de ellas. Yo le respondí: «Por supuesto»”, escribió Miep Gies en su libro Ella se llamaba Anna Frank , publicado en 1987.

En junio de 1942, la familia Frank se instaló en un escondite acondicionado en la parte trasera del local de su empresa, y otros cuatro judíos se les unieron más tarde.

Durante dos años, Miep Gies y tres de sus colegas les permitieron sobrevivir. En su libro, ella cuenta que todas las mañana iba al anexo secreto para recoger la lista de pedidos de la familia, antes de ir a su oficina. Luego, hacía las compras y regresaba para almorzar con la familia Frank.

El 4 de agosto de 1944, la familia Frank fue denunciada, arrestada por la Gestapo y deportada. Miep Gies tuvo tiempo para salvar el diario de Anna y esconderlo sin leerlo bajo llave hasta que la niña regresara después de la guerra.

Anna murió de tifus en marzo de 1945, a los 15 años, en el campo de concentración de Bergen-Belsen, apenas dos semanas antes de que el campo fuera liberado.

Cuando Otto Frank, el único sobreviviente de la familia, regresó, el 3 de junio de 1945, se instaló con Miep Gies y su marido durante algunos años. Ella le entregó entonces el diario de Anna, que se publicó por primera vez en holandés, en 1947.

En 1950 nació Paul, el hijo de Miep, que acaba de abrir un registro de condolencias en su página web. Jan, el marido de Miep, murió en 1993, a los 87 años. Miep tenía tres nietos.

Después de la publicación del Diario de Anna Frank , Miep Gies se dedicó a promover la memoria del Holocausto en todo el mundo. Recibió, junto con su marido, varias distinciones internacionales, incluidos el premio Raoul Wallenberg del valor; el reconocimiento del Estado de Israel como “Justos entre las naciones”; la Orden de Caballero de Orange-Nassau en los Países Bajos, en 1995; condecoraciones del gobierno alemán y de su ciudad natal, Viena. El año pasado, al cumplir 100 años, tuvo un reconocimiento singular. La Unión Astronómica Internacional le puso su nombre a un asteroide que se encuentra entre Marte y Júpiter.

“Ayudar a las personas que están en peligro no es una cuestión de valentía, sino una elección entre el bien y el mal que toda persona debe hacer una vez en su vida”, decía Miep Gies. “Gracias a nuestra ayuda, Anna vivió dos años más. Años en los que escribió su diario, que representa para millones de personas una fuente de esperanza y de inspiración.”

Fuente Agencias AFP, AP y Reuters / La Nacion

Murió el cineasta Eric Rohmer

Enero 11th, 2010 | Sin comentarios | Posteado en Noticias

Uno de los grandes representantes de la Nouvelle Vague falleció a los 89 años mientras dormía; su filmografía incluye Seis cuentos morales, La dama y el duque y El rayo verde; fue redactor de la emblemática revista Cahiers du cinéma

(PARÍS).- El cine francés ha perdido una de sus grandes figuras. Eric Rohmer falleció en París a los 89 años “mientras dormía”, según informó la presidenta de Les Films du Losange, la productora fundada por el cineasta en la década del 60.

Rohmer formó parte de la Nueva Ola francesa de finales de los 50 – más conocida como la Nouvelle Vague – junto a directores como François Truffaut, Jean-Luc Godard, Jacques Rivette, y Claude Chabrol. Todos ellos se habían iniciado en la crítica de cine en la revista Cahiers du Cinéma y decidieron incursionar en la realización. El haber comenzado como crítico hizo que Rohmer se conviertiera en un verdadero teórico del séptimo arte y, en consecuencia, sus películas nunca dejaron de ser modernas.

Entre sus trabajos más destacados se encuentran los famosos Cuentos morales, entre ellos, Mi noche con Maud, 1969; La rodilla de Clara, 1970 y El amor por la tarde , 1972; las comedias y proverbios (la superlativa El rayo verde, 1986, por la que ganó el León de Oro del Festival de Venecia); y los cuentos de las cuatro estaciones. Sus últimos trabajos incluyen La dama y el duque (2001), Triple agente (2004) y El romance de Astrea y Celadón (2007).

Un ejemplo de la fervorosa cinefilia de Rohmer se puede encontrar en el libro sobre Alfred Hitchcock que co-escribió en colaboración con Claude Chabrol. El cineasta reinvidicaba, junto con el resto de los representantes de la Nouvelle Vague, a realizadores norteamericanos, como Howard Hawks, John Ford y Samuel Füller y defendía un realismo y simpleza narrativa que admiraba de Jacques Tati y Jean Renoir.

Rohmer fue galardonado, entre otros, con el Premio Max Ophuls de 1970; Premio Louis Delluc de 1971; Premio Mélies de 1971, Gran Premio Nacional de Cine de 1977, León de Oro de Venecia de 1986, Premio de la Crítica Internacional de 1986 y León de Oro de Venecia de 2001 a su trayectoria.

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Fuente: Agencias AFP y DPA / La Nación

El certificado de fallecimiento/defunción de Michael Jackson

Enero 11th, 2010 | Sin comentarios | Posteado en Curiosidades

El certificado de muerte de Michael Jackson, con la corrección realizada que indica que el músico falleció por envenenamiento.

Certificado de fallecimiento de Michael Jackson

Modifican certificado de defunción de Jackson

Las autoridades actualizaron el certificado de la muerte de Michael Jackson donde se recoge la información de la autopsia que indica que su fallecimiento se trató de un homicidio por sobredosis de anestésico.

El documento señala que el “rey del pop” murió tras una “inyección intravenosa que le realizó otra persona” y debido a una “intoxicación aguda de propofol”, un potente anestésico utilizado en hospitales.

El que fuera médico personal del artista, Conrad Murray, continúa siendo el principal objetivo de las investigaciones para esclarecer si se cometió un crimen en el fallecimiento de Jackson.

Murray aseguró en un interrogatorio a la policía que administró propofol al cantante horas antes de su muerte y en contra de su criterio médico, después de que Jackson suplicara una dosis de este calmante para poner fin a su insomnio.

Esta revisión del certificado de defunción se hizo pública dos días antes del entierro de Jackson, previsto para las 19 hora local del jueves en el cementerio Forest Lawn de Glendale, en Los Ángeles.

El cantante recibirá sepultura con una ceremonia privada a la que asistirán amigos y familiares más cercanos.

Fuente Mundo52

Afirman que Michael Jackson murió por envenenamiento

Enero 11th, 2010 | Sin comentarios | Posteado en Noticias

Una corrección en el certificado de fallecimiento determina que la muerte del Rey del Pop fue por un “homicidio involuntario” de su médico, mediante el narcótico Propofol.

El Rey del Pop murió el 25 de junio de 2009 a los 50 años. Foto: AP

Se suma un nuevo capítulo en la investigación por la muerte del Rey del Pop, acontecida el 25 de junio de 2009.

La página web el diario británico News of the World publicó el certificado de defunción de Michael Jackson que consta de dos folios. Por un lado, el documento original y, por el otro, la corrección que se le realizó y que hasta el día de hoy no se había hecho pública. En ésta yace que la muerte del artista fue causada por “homicidio “involuntario por envenenamiento agudo con el narcótico Propofol.

En el informe original del 7 de julio, el juez de instrucción Cheryl MacWillie no detallaba la causa de la muerte de Jackson, causa que después de reunir las pruebas suficientes, el médico forense añadió el 31 de agosto mediante una corrección en dicho informe. Esta corrección no es menor, por el contrario, determina que la causa de la muerte del artista fue un “homicidio” por un “envenenamiento agudo” con el narcótico Propofol, que le provocó un paro cardíaco.
Afirman que Michael Jackson murió por envenenamiento

Conrad Murray, el médico de Michael Jackson. Foto: AP

Por lo tanto, la fiscalía emitiría una acusación de “homicidio involuntario” contra Conrad Murray, el médico de Jackson, al cual una fuente anónima acusó de no aplicar tratamientos tradicionales en sus constantes cuidados del músico. Murray, por su parte, ya contrató a un abogado para defenderse de los cargos, y podría convertirse en el único imputado del caso. Por otro lado, la acusación podría estar encabezada por el abogado Patrick Dixon, quien puso tras las rejas al músico Phil Spector, por el homicidio de la actriz Lana Clarkson.

Los miembros de la familia del Rey del Pop aseguran mantener su fe en la policía y solo quieren que la investigación “pueda concluir de forma apropiada” y que “encierren al hombre responsable de la muerte de Michael”.

Fuente La Nacion

Sandro: el largo adiós a una leyenda

Enero 7th, 2010 | Sin comentarios | Posteado en Noticias

Miles de personas acompañaron ayer el cortejo fúnebre de Sandro durante las tres horas que le insumió viajar desde el Congreso hasta Longchamps; hubo aplausos, llantos, desmayos e incontables muestras de devoción por el cantante

Por Mauro Apicella
De la Redacción de LA NACION

Luego de tres horas de caravana -tiempo que se tardó en recorrer el trayecto que separa el Congreso Nacional y el cementerio Gloriam, de Longchamps, entre miles de fans que se acercaron a saludar- se realizaron ayer por la tarde las exequias del cantante Sandro. Y tal vez porque fue ídolo de América y muchacho de Valentín Alsina se lo despidió, casi al mismo tiempo, como a una estrella de la música popular y como a un vecino.

Había comenzado un día antes con el velatorio en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso Nacional y continuado con un cortejo fúnebre que requirió la producción y los honores de un artista de su talla. Pero al ver a esa multitud que se acercó a la casa de la localidad de Banfield -donde Sandro vivió durante tantos años- para darle el último adiós, quedó la sensación de que se estaba despidiendo a un vecino querido del barrio. Quizás el más querido. A esto hay que sumar a todos los que se reunieron en Avellaneda, Lanús y Burzaco esperando tan sólo el paso de la caravana para observar en silencio, aplaudir o levantar tímidamente la mano y saludar.

El trayecto desde la ciudad de Buenos Aires hasta el cementerio duró tres horas. Sin embargo, nadie pareció querer demorar mucho el descanso definitivo del cuerpo del cantante. Ya había sido demasiado larga la lucha para mantenerse vivo, acompañada por una mezcla de fuerza, esperanza y, también, agonía. Desde que se conoció la noticia de que estaba en lista de espera del Incucai para recibir una donación de órganos hasta el doble trasplante de pulmón y corazón, y luego las últimas cirugías que le realizaron el último lunes, pasaron 21 meses de empeño por la vida.

De ahí que esta despedida no se dilatara demasiado. El mismo lunes por la noche se dispuso el traslado del cuerpo desde Mendoza, donde el músico había fallecido tras la última operación que le realizaron en el Hospital Italiano. Anteayer se realizó el velatorio en el Congreso, por donde se calcula que pasaron 40.000 personas. Y ayer, antes de las 14 (el horario originalmente previsto), partió el cortejo fúnebre que, a modo de procesión, recibió en su trayecto las más variadas expresiones de cariño para el ídolo. Hubo desde los primeros saludos en la avenida 9 de Julio, antes de subir al puente Pueyrredón y tomar la avenida Hipólito Yrigoyen en Avellaneda, hasta la muchedumbre que frenó la caravana en Lanús y en Banfield, o los ciclistas y motociclistas que acompañaron durante el último tramo del viaje, en dirección a Burzaco. Y no faltaron las flores que fueron arrojadas sobre el techo del automóvil que transportaba los restos del músico casi desde que comenzó el viaje.

Desde el aire

En un canal de noticias se destacaba el hecho de que Olga, la esposa del cantante, había pedido que el auto que la llevara al cementerio no tuviera vidrios polarizados para poder ver a la gente que se acercaba a saludar.

En general, las señales que contaban con helicóptero propio, como TN y C5N, siguieron casi toda la procesión desde el aire; el resto se sumó en puntos estratégicos, donde se notó la mayor cantidad de gente reunida.

Lanús fue uno de ellos. Allí la procesión casi se detuvo por la multitud que había ganado la avenida y quería estirar su mano para tocar el vidrio del auto. Con grandes esfuerzos se pudo marcar un sendero para reanudar la marcha. Así se vivió el luto en el sur del conurbano bonaerense.

En Banfield, el cortejo hizo un breve desvío hacia la casa ubicada en la calle Beruti, donde Roberto Sánchez vivió buena parte de su vida y a la que durante tantos años, cada 19 de agosto, se acercaban sus fans (las chicas, las nenas, como se las conocía) para saludarlo. De algún modo, esa escena pareció repetirse. Según algunos cálculos, cuando pasó el coche fúnebre había cerca de 5000 personas en las inmediaciones de la casa.

Hubo dolor y, también, resistencia a la resignación. Porque muchas de esas “chicas” veteranas que solían ir a verlo en cada cumpleaños y que ahora volvían para despedirlo hablaban de Sandro en tiempo presente.

Los ratos de silencio y de espera se alternaron con canciones que interpretaba el ídolo y que se escucharon en las voces de coros improvisados. También sonaron cantitos espontáneos que dieron cuenta de esa falta de resignación: “Olé, olé, olé, olé; San-dro, San-dro”; “Se siente, se siente, Sandro está presente”; “Sandro, querido, la gente está contigo”.

Una vez que el servicio de la cochería había pasado con todos sus autos, muchos se quedaban un rato más frente a la casa para dejar mensajes en el paredón. Seguramente ese lugar se transformará con el tiempo en un lugar de peregrinaje, y de homenaje, para muchos de sus fans (ver aparte).

Exequias sin penumbras

Luego de ese pequeño desvío, el cortejo siguió acompañado por más gente que se acercaba al coche o se asomaba a la avenida por donde transitaba. La tarde soleada y los 25 grados de temperatura también acompañaron todo ese trayecto recorrido por la hilera de vehículos (el coche fúnebre, los coches que llevaban a familiares, otros dos que transportaban coronas, los patrulleros y motos de la policía de custodia y el autobomba).

Pasadas las 16.30, la última morada de “el Gitano” estaba vallada para que el ingreso pudiera ser ordenado y para que el público no volviera a cerrar el sendero. Pero eso tampoco fue del todo fácil. En las puertas del cementerio había otra multitud, para decirle adiós.

40.000
* personas se estima que pasaron por el velatorio de Sandro, en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso Nacional.

Cortejo fúnebre y entierro de Sandro

Enero 6th, 2010 | Sin comentarios | Posteado en Noticias

Luego del largo adiós que los fans le realizaron en el Congreso, el cortejo fúnebre tuvo su paso obligado por la casa del artista y continuó su camino hacia el cementerio de Longchamps;

EL cortejo fúnebre que traslada el cuerpo de Sandro a su morada final, el cementerio Gloriam, ubicado en la localidad bonaerense de Longchamps, tuvo su paso obligado por la casa del artista en Banfield, donde alrededor de 5000 personas lo esperaron para seguir mostrándole su admiración.

El paso del cortejo fue fugaz, pero muy emotivo. Sus seguidores le tiraron flores y besos al auto, donde se encontraba el cuerpo del artista, que falleció el lunes, a los 64 años, tras una larga lucha de 45 días que siguió a un trasplante cardiopulmonar.

Despedida sin fin… Desde que ayer se abrieron las puertas del Congreso, hasta hoy, el desfile de seguidores de Sandro fue contínuo, sólo interrumpido unas horas cuando se cerró, a las 7, el acceso al Salón de los Pasos Perdidos, donde fue velado el Gitano.

Sin embargo, la gente siguió mostrando su admiración al artista al pasar por la capilla ardiente del Palacio Legislativo hasta que finalmente a las 10, se reabrió nuevamente el salón para que los fans pudieran continuar la despedida.

Comunicación. La presidenta Cristina Fernández se comunicó con Olga Garaventa, la viuda del cantante, para transmitirle “su respeto y su dolor por lo que significa” la muerte de “un ídolo popular” como “El Gitano”. Así lo informó esta mañana el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, quien estuvo ayer en representación del Gobierno.

“El más grande”. Diego Maradona aseguró que lloró “mucho” cuando se enteró de la muerte de Sandro y reconoció, en declaraciones a la prensa, que le hubiese “encantado conocerlo” porque “fue el más grande”.

“Fue distinto, fue único y lo seguiremos recordando como fue: el más grande”, evocó el ex futbolista, quien se comparó con el artista al señalar: “Le quisieron entrar como me entraron a mí en un montón de cosas, pero él se fue íntegro, sin que nadie le pudiera entrar en ese paredón de Banfield, hasta ahí llegaron, él no los dejaba pasar e hizo muy bien”.

Contra la lluvia y el calor. Sin importar las lluvias de la noche y el sol implacante de la mañana, fue incesante la procesión de personas en el Congreso para despedir a Sandro.

En una confirmación póstuma de su vastísima popularidad, algunas estimaciones señalan que más de 25 mil personas desfilaron desde el mediodía de ayer ante su féretro exhibido en el Salón de los Pasos Perdidos, y se calcula que otros miles asistirán hoy al paso del cortejo fúnebre que lo llevará hasta el cementerio.

El cuerpo del cantante es velado a cajón abierto, arropado con una manta de seda beige. Al verlo, las “Nenas” coincidieron en que el deterioro de su estado de salud se veía reflejado en el rostro de su ídolo.

Durante la tarde y la noche de ayer, algunas figuras que pasaron para despedir al ídolo fueron Susana Giménez, el actor Víctor Laplace, el ministro de Cultura porteño Hernán Lombardi, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli..

El entierro. Los restos de Sandro serán inhumados en el cementerio Gloriam, ubicado en la localidad bonaerense de Longchamps. En tanto, el cortejo que llevará los restos de Sandro hasta el lugar realizará un recorrido por algunas calles porteñas y luego lo hará por algunas del conurbano bonaerense, pasando incluso por la casa del cantante en Banfield.

El cortejo tomará Combate de los Pozos, Belgrano y luego la avenida 9 de Julio, y será escoltado por la Policía Federal hasta el puente Pueyrredón, sobre el Riachuelo, que marca el límite de jurisdicción, donde tomará la posta una escolta de la Policía Bonaerense.

La caravana fúnebre irá por Pavón-Hipólito Yrigoyen y hará un alto frente a la casa del artista en Banfield, convertida en un santuario tras la noticia de su fallecimiento. Posteriormente, el cortejo se dirigirá al cementerio Gloriam.

Fuente: La Nación

Última entrevista radial a Sandro

Enero 5th, 2010 | Sin comentarios | Posteado en Última entrevista

Fuente NetLog / C5N

La última foto de Sandro con vida

Enero 5th, 2010 | Sin comentarios | Posteado en Última foto

Viernes 20, a las 11:00. Con apenas 71 kilos de peso y con su rostro muy demacrado, Roberto Sánchez ingresó al Hospital Italiano de Mendoza en silla de ruedas, con su ‘cabulera’ bata colorada y su clásico saludo. Fuente REVISTA CARAS / infoataque

Murió Sandro, el Gitano que conquistó el corazón de varias generaciones

Enero 5th, 2010 | Sin comentarios | Posteado en Noticias

Fue debido a un cuadro de shock séptico, informaron los médicos; Roberto Sánchez había sido intervenido ayer por la tarde; hace 45 días había recibido un trasplante cardiopulmonar; trasladan sus restos hacia la Capital, para ser velados hoy en el Congreso;

Tras una larga lucha de 45 días, que siguió a un trasplante cardiopulmonar, el cantante popular Sandro falleció ayer las 20.40 en la ciudad de Mendoza. Sus restos son trasladados hacia la Capital, para ser velados hoy en el Congreso.

Unas horas antes, el médico Claudio Burgos, había adelantado el mal estado en el que se encontraba Roberto Sánchez. “Atraviesa el peor momento desde su ingreso”, fueron las palabras del doctor.

El cuerpo del ídolo es trasladado hacia la Capital junto a sus familiares en un avión, para ser luego velado en el salón de los Pasos Perdidos del Congreso.

Sandro había sido sometido ayer por la tarde a una laparoscopia a raíz de la formación de coágulos en los pulmones, según habían informado a lanacion.com allegados al artista. Ya había sido intervenido durante la madrugada de ayer a causa de una afección bronquial.

Se trataba de la quinta intervención a la que fue sometido Roberto Sánchez desde que recibiera un trasplante cardiopulmonar el 20 de noviembre pasado.

La operación había sido realizada por el equipo médico que lo asistió en el hospital mendocino. En esos momentos de lucha desesperada, los médicos precisaron que “cada minuto” contaba y que estaba conectado a un respirador, aunque “consciente”.

“Haremos todo lo posible por salvarlo, como lo hemos hecho desde el primer día”, fueron las últimas palabras de los especialistas antes de volver a tratar a Sandro. Una hora y media después moría en Mendoza uno de los grandes cantantes de la música popular argentina.

Un ídolo al que se lo va a extrañar

En noviembre de 2009 le habían realizado en Mendoza un trasplante cardiopulmonar y, desde entonces, otras cinco cirugías menores y varios cambios de medicación, relacionados a esa gran intervención que fue la última esperanza para recomponer su salud, fuertemente afectada por el enfisema pulmonar crónico que padecía desde hacía casi una década, por haber sido un fumador compulsivo.

Dio pelea hasta donde pudo. Sus “chicas” -como solía llamar a sus fans- lo van a extrañar. Y mucha otra gente también. Porque Sandro fue, verdaderamente, un ídolo popular, más allá de la pinta y el carisma con los que sedujo, desde mediados de la década del 60, a tantas mujeres.

Nació como Roberto Sánchez, el 19 de agosto de 1945, en Parque Patricios, pero se crió en Valentín Alsina. La música y la actuación fueron para él una pasión temprana. Mucho antes de que se hiciera famoso con “Rosa, Rosa” o “Quiero llenarme de ti”, ya en un acto escolar se animó a imitar a Elvis Presley haciendo playback sobre un disco.

Durante la década del 60 tuvo algunos grupos musicales hasta que se hizo conocido con Los de Fuego. Sin embargo, no tuvo éxito de un día para el otro. Como Sandro y Los de Fuego intentó firmar un contrato discográfico, pero no lo consiguió. Recién en 1963 grabó para la CBS un simple con dos temas, y sin sus compañeros de ruta. Fueron “¿A esto le llamas amor?” y “Eres el demonio disfrazado”.

Los de Fuego tuvieron su revancha al año siguiente, cuando grabaron con Sandro “Hay mucha agitación”, un tema de Jerry Lee Lewis. Con esos covers en castellano se le abrieron las puertas de programas televisivos del estilo de Sábados circulares, conducido por el popular Pipo Mancera.

Tres años después, el cantante ganó el Festival Buenos Aires de la Canción con el tema “Quiero llenarme de tí”. Y más adelante comenzó a frecuentar otros lugares. Los más variados. Desde La Cueva (donde se gestó el rock nacional) hasta los sets de filmación. En 1968 comenzó su carrera cinematográfica con Quiero llenarme de ti, aquel éxito que le había dado un premio y al que seguiría una decena de films donde surgieron éxitos como Tú me enloqueces, junto a Susana Giménez, y Subí que te llevo, con María del Carmen Valenzuela, como parejas centrales.

El gitano de América

El cine fue el medio que lo llevó a países como Venezuela, Puerto Rico, Costa Rica, Ecuador, México y Estados Unidos, donde ganó el interés de los hipanohablantes. Así fue como se convirtió en Sandro de América. Cuando en 1970 se estrenó Gitano y comenzó a filmar Muchacho, con dirección de Leo Fleider, su carrera se empezó a expandir fuera del país, a la par que su música. Ese año actúo en el Madison Square Garden, de Nueva York y los canales locales se peleaban por transmitir las imágenes. Es curioso que llegara a cantar primero allí y luego en el Luna Park. Su primera presentación en la meca del boxeo local fue recién en 1972.

El mote “Sandro de América” lo tenía bien ganado. Incluso, llegó a pasar casi un lustro sin actuar en la Argentina. Reapareció ante su público en 1978, en el Teatro Opera, espectáculo que fue transmitido por Canal 13.

Cuatro años después, fue contratado por Telemundo para realizar una telenovela en Puerto Rico. Y hacia finales de los 80 comenzó a revisitar su cancionero. Festejó los 25 años de la grabación de su primer disco, publicó un grandes éxitos y realizó tres recitales en el Luna Park. Primer antecedente de lo que, una década después, serían esos prolongados ciclos de shows en el Teatro Gran Rex, donde incluía a actores invitados y batía records de actuaciones.

Golpes y un ritual irrepetible

A pesar de todos esos buenos momentos, la década del ochenta no terminó bien y la siguiente no empezó mejor: fallecieron su madre y su amigo y manager, Oscar Anderle, con quien escribió la mayoría de sus éxitos. Dos duros golpes para el cantante. Además, en los noventa sufrió un infarto, la primera señal de una serie de enfermedades desencadenadas por el tabaquismo, que lo obligarían, una década después, a anotarse en lista de espera del Incucai para un doble trasplante de órganos.

Sin embargo, no bajó los brazos. En esa década presentó un recordado ciclo televisivo en Telefé llamado Querido Sandro (producido por Héctor García) y un nuevo espectáculo, 30 años de magia, en el Teatro Gran Rex. En esa sala, sus conciertos se transformaron en rituales irrepetibles: ofreció 18 funciones y comenzó a batir récords. A principios de 1999, con Gracias… 35 años de amores y pasiones llegó a los 40 recitales; y otros públicos empezaron a descubrir en el Gitano un nuevo ícono popular, en este caso a uno ya maduro, que peinaba canas.

La confirmación de esa llegada a públicos de otras generaciones fueron, por ejemplo, el tema que grabó para un disco de Charly García y Pedro Aznar, a mediados de los noventa, y muchos años después, el lanzamiento del álbum Tributo a Sandro. Un disco de rock, donde participaron grupos como Divididos, Los Fabulosos Cadillacs, Bersuit Vergarabat y Ataque 77, con sus versiones de temas como “Tengo”, “Dame el fuego de tu amor” o “Una muchacha y una guitarra”.

En este período, a pesar de que las complicaciones de salud se hacían más evidentes, no quería dejar de hacer al menos una temporada de recitales al año. En 2004, con su gira de shows La profecía, su micrófono iba acompañado por un tubo de oxígeno que lo asistía mientras cantaba.

Durante el último lustro estuvo recluido en su casa de Banfield, excepto cuando lo trasladaban al Instituto Argentino del Diagnóstico, donde era internado para controles de rutina o para estabilizar su organismo, afectado por un enfisema pulmonar crónico. Su esposa, Olga, siempre lo acompañaba. El sólo se encontraba con su público el día de su cumpleaños, cuando salía a la puerta de su casa para saludar a sus fans incondicionales. A “sus” chicas, que lo idolatraron hasta el final. Y lo seguirán haciendo.

Tras una larga y dura lucha, murió Sandro de América. La Argentina llora al ídolo que ya no está, aunque su legado quedará por siempre.

Fuente La Nación / Con la colaboración de Mauro Apicella

Un pequeño apunte sobre la adicción al cigarrillo y sus consecuencias:

Sandro y el cigarrillo

Durante décadas fue un fumador compulsivo, llegando a consumir hasta 60 cigarrillos por día. Un enfisema pulmonar, la hipertensión en sus pulmones más una bronquitis crónica terminaron dañando, dilatando el corazón del ídolo de la canción romántica

Por haber vivido en calidad de chimenea humana se enfermó y debe cuidarse hasta que aparezca un donante cadavérico que tenga un alto grado de compatibilidad con él y se le pueda realizar el trasplante cardiopulmonar (de corazón y de pulmón) que necesita.

Afortunadamente hoy fue dado de alta y al salir de la clínica En tono de broma, solicitó la donación “aunque sea un pechito de rana o un corazón de pollo, como para seguir molestando”.

Fuente El Observatodo

La tumba de Charles Dickens

Enero 1st, 2010 | Sin comentarios | Posteado en Tumbas, Tumbas de famosos

En estas fechas navideñas, donde todos los años veremos en la tele alguna adaptación de “Un cuento de Navidad” (A Christmas Carol), me pareció un buen momento para publicar la foto de la tumba de este genial escritor tan relacionado con la Navidad (Charles Dickens y la Navidad)

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El 9 de junio de 1865, mientras regresaba de Francia para ver a Ellen Ternan. Dickens tuvo un accidente en el famoso choque ferroviario Staplehurst, en el cual los siete primeros vagones del tren cayeron de un puente que estaba siendo reparado. El único vagón de primera clase que no cayó fue donde se encontraba Dickens. El novelista pasó mucho tiempo atendiendo a los heridos y moribundos antes de que los rescatadores llegasen. Antes de partir, se acordó del inconcluso manuscrito de Nuestro amigo mutuo y regresó al vagón únicamente a recuperarlo. Típico de Dickens, él luego usaría esta terrible experiencia para escribir su corta historia de fantasmas El hombre-señal en la cual el protagonista tiene una premonición de un choque ferroviario.

Dickens, aunque ileso, nunca se recuperó totalmente del accidente de Staplehurst, y su prolífica pluma se dedicó a completar Nuestro amigo mutuo y comenzó la interminada novela El misterio de Edwin Drood. Mucho de su tiempo fue utilizado en lecturas públicas de sus más amadas novelas. Dickens estaba fascinado con el teatro como un escape del mundo real, y los teatros y el público teatral aparecen en Nicholas Nickleby. Los espectáculos viajantes eran extremadamente populares, y el 2 de diciembre de 1867 Dickens dio su primera lectura pública en los Estados Unidos, en un teatro de Nueva York. El esfuerzo y la pasión que ponía en estas lecturas con voces individualizadas para sus personajes es algo que también contribuyó con su muerte.

Cinco años después del multicitado accidente, el 9 de junio de 1870, muere después de sufrir una apoplejía. Contrario a su deseo de ser cremado en la Catedral Rochester, fue cremado en la Esquina de los Poetas de la Abadía de Westmnister. Su epitafio reza «Él fue un simpatizante del pobre, del miserable, y del oprimido; y con su muerte, el mundo ha perdido a uno de los más grandes escritores ingleses». Dickens estipuló que ningún monumento sería erecto en su honor. La única estatua de tamaño natural de Dickens, data de 1981 realizada por Francis Edwin Elwell, y se encuentra localizada en Clark Park, Filadelfia, en los Estados Unidos. Su gran sueño fue el de ser libre y lo consiguió siendo escritor.

Tumba de charles dickens

Fuentes Wikipedia / Todo sobre…

Aniversario de la muerte de Carl Sagan

Diciembre 22nd, 2009 | Sin comentarios | Posteado en Aniversarios

El 20 de diciembre, aniversario de la muerte de Carl Sagan. Y que mejor tributo que continuar su lucha a favor del pensamiento crítico y el escepticismo.

Carl Sagan intentaba explicar la ciencia, y el pensamiento crítico, y en sus últimos años de vida escribió el maravilloso libro El mundo y sus Demonios, donde explica la relación y el parecido que tienen la ciencia y la democracia. Y que si el mundo sigue resignándose a entender la ciencia, y sigue creyendo en Pseudociencias como la Astrología, los OVNIs y otras tantas disciplinas; la charlatanería, la ignorancia, las mentiras y la corrupción inundarán la sociedad cada vez más.

“Hemos preparado una civilización global en la que los elementos más cruciales —el transporte, las comunicaciones y todas las demás industrias; la agricultura, la medicina, la educación, el ocio, la protección del medio ambiente, e incluso la institución democrática clave de las elecciones— dependen profundamente de la ciencia y la tecnología. También hemos dispuesto las cosas de modo que nadie entienda la ciencia y la tecnología.

Eso es una garantía de desastre. Podríamos seguir así una temporada pero, antes o después, esta mezcla combustible de ignorancia y poder nos explotará en la cara.”

Fuente: José Zanni blog